La pérdida del empleo, por lo general inesperada, trae consigo una serie de emociones negativas que afectan la capacidad para responder en forma adaptativa a la nueva condición de vida.
El despido, que se considera uno de los más perturbadores eventos en la vida de una persona, puede llegar a producir respuestas de ansiedad aguda, deterioro de la autoestima y del concepto de sí mismo, síntomas psicosomáticos, hipertensión, depresión y, en algunos casos, expone a las personas a problemas más severos, como las adicciones.
Al sentimiento de subvaloración que se experimenta en las primeras fases le sigue, por lo general, una negación de la pérdida ("este trabajo en realidad no me gustaba", "pronto voy a estar en otro trabajo mejor que este"); luego viene un periodo en que la persona casi en forma exagerada desplega todos esfuerzos y energías en enviar hojas de vida y visitar posibles empleadores.
El impacto se vive también en el plano familiar; las relaciones se afectan especialmente cuando la persona no puede seguir respondiendo con su rol de proveedor. Muchos convierten la pérdida en una oportunidad para darle un giro a la vida
Valga decir que en no pocos esta situación estimula la imaginación y la creatividad a la hora de buscar recursos para subsistir.
Trabajos por horas, auge de las redes laborales en Internet, cambios de residencia, colaboraciones entre profesionales y empresarios autónomos, servicios a domicilio o nuevos negocios online son algunos ejemplos del incremento de creatividad e iniciativa en estas épocas de zozobra.
"La mayoría de las personas teme a los cambios, pero hay quien los aprovecha para cumplir sus sueños, avanzar en su profesión, formarse más o mejorar su calidad de vida", señala el psicólogo español Ricardo Ros. "Crisis significa cambio y un despido no es el fin de una etapa sino el inicio de otra. Quizá pueda parecer que no vamos a encontrar otro trabajo, pero nos olvidamos de la opción de crearlo nosotros", dice este experto en superación personal y profesional.
"Las personas -dice Ros- tienen un potencial increíble para superar cualquier dificultad, pero tienden a acomodarse en un trabajo, en una relación, en una forma de vida..."
Para el psiquiatra Rodrigo Córdoba, las personas que son capaces de revisar lo que no ha venido funcionando bien, de evaluar su situación personal y de mirar el futuro con más claridad, tienen muchas posibilidades de convertir estas situaciones en algo favorable.
Aclara, sin embargo, que si la situación emocional no mejora y, por el contrario, persiste la depresión y la ideación negativa, conviene buscar ayuda profesional.
¿Cómo actuar?
- Acepte. Este proceso de pérdida es similar a un duelo e implica dolor, pena, recogimiento y vuelco hacia el interior, a fin de dar cabida a una expresión de emociones y sentimientos.
- Analice. Superada la primera etapa, permítase entrar en una fase más racional, basada en el análisis frío de las propias fortalezas y debilidades con las que debe competir en el mercado laboral; esto permite corregir en el corto plazo los aspectos más deficitarios y destacar también los más desarrollados.
- No se desanime. Si las cosas no se dan con la rapidez que espera, no pierda el impulso ni se llene de pensamientos negativos; esto puede inhibir sus esfuerzos en la búsqueda de oportunidades.
- Concéntrese. Su trabajo es encontrar empleo: haga listas de tareas, de contactos telefónicos, de llamadas por hacer, de documentos y presentaciones por preparar. Fíjese la meta de conseguir entrevistas. Es en ese escenario donde usted puede, con mayor claridad, vender sus conocimientos, habilidades y experiencias.
- Apertura. Pensar en que por ser albañil solo pueden construirse casas o que una carrera solo tiene una sola salida profesional es algo que limita. Abra su mente y sopese todas las opciones. La clave es la adaptación, no reducir la vida laboral a una única dirección.
- Confianza. No deje que el miedo y la ansiedad lo paralicen y bloqueen.
- Determinación. Huya de preguntas como '¿y si fracaso?', '¿y si mi situación empeora?'. Nadie puede predecir el futuro, pero si no se intenta algo ya se está fracasando.
- Acción. Se puede actuar en el presente; por ejemplo, aproveche el tiempo libre para formarse, cree una red de contactos sólida y preste atención a todas las oportunidades. Hay que usar los tiempos de crisis para crear nuevas maneras de subsistir.
CON EFE REPORTAJES. EN INTERNET: CÓMO AFRONTAR UN DESPIDO:
http://www.asimetcapacitacion.cl/despido.htm