Cinco lecciones de PS3 que Sony ha aprendido con PS4


Cuando el 11 de noviembre de 2006 se puso en venta la PlayStation 3 muy pocos dudaban del éxito de la máquina. Tras el dominio aplastante de PS2 en la anterior generación, ni el juguete de Nintendo (que a la postre acabo como la consola más rentable) ni Xbox 360 (que ya llevaba meses en el mercado) parecían rivales de entidad para la gran Sony. Como todos recordamos, la realidad fue bien distinta y a PlayStation 3 le costó mucho más de lo previsto lograr números verdes en las cuentas del gigante japonés.

Es probable que los directivos de Sony se hayan preguntado muchas veces qué fue lo que falló. Dejando a un lado la apuesta de Nintendo por el público casual (detonante claro de periféricos como Move o Kinect), el hardware de PS3 era muy superior al de su competidora desde cualquier punto de vista, tenía un catálogo brillante y una fiel comunidad de usuarios de llevaban dos generaciones disfrutando con sus máquinas.

El debate para dilucidar qué ocurrió podría ser eterno, pero en este artículo queremos poner el foco de atención en las acciones llevadas por Sony justo antes de que la máquina esté en las tiendas y cómo, afortunadamente, muchos de los errores que se cometieron con PlayStation 3 no se han vuelto a repetir.

No llegues más tarde que tu rival
Microsoft Xbox 360 se puso a la venta casi un año antes que PlayStation 3. El exceso de confianza de Sony dejó un margen importante para los chicos de Redmond, que aprovecharon muy bien el tiempo con importantes exclusivas y foco en usuarios avanzados y early adopters.

El modelo de negocio de las consolas no está basado en ganar dinero con la máquina (de hecho, normalmente se pierde durante los primeros años), sino con las licencias que se cobran a los desarrolladores de juegos y accesorios. Por esa razón, tener un amplio parque de consolas lo más rápido posible es clave, y nada mejor que salir antes y a un precio más económico que tu rival para conseguirlo.

Como todos sabemos, el escenario en PS4 ha sido radicalmente diferente y la máquina está a la venta una semana antes que su más directa competidora. Llegar siete días antes es algo anecdótico, pero hacerlo un año después puede suponer la diferencia entre el fracaso o el éxito. Como ocurrió con Nintendo Wii, la nueva Wii U juega en otra liga y lleva bastantes meses disponible.

El precio es clave
La primera generación de PlayStation 3 tenía un precio recomendado de 599 euros, notablemente más cara que su rival que además había salido un año antes y ya disponía de un nutrido catálogo. Las justificaciones de Sony para ello eran la inclusión de un lector de Blu-ray (Xbox 360 ofrecía DVD y el fallido HD-DVD como opción), unas especificaciones superiores, retrocompatibilidad (que posteriormente fue eliminada para abatar costes) y un servicio de juego online gratuito.

Ya no hay un mercado Blu-ray que conquistar (Sony intentó sin éxito repetir la estrategia del DVD con PS2), el desarrollo se ha encargado a AMD y se ha descartado la opción de retrocompatibilidad por hardware, debido a las diferencias radicales de arquitectura entre máquinas.

Los hechos demostraron que hasta que Sony no consiguió ajustar el precio de la máquinas (en ocasiones dejando características por el camino) PS3 no funcionó como esperaban. Con PlayStation 4, la compañía japonesa pone en el mercado una consola más potente que la de Microsoft, 100 euros más barata y con un hardware relativamente sencillo, que le permitirá reducir costes en cuanto comiencen a funcionar las economías de escala.



Fabrica hardware pensando en los desarrolladores
En la generación anterior, Sony se desmarcó de la compentencia desarrollando un hardware propio basado en el procesador Cell. Mientras tanto, Xbox 360 ofrecía a los desarrolladores un entorno de programación más amigable, motivando que casi todos los multiplataforma se desarrollarán con la máquina de Microsoft como base para posteriormente trasladarlos a PS3; el resultado es que la diferencia de calidad del hardware no ha sido aprovechada, a excepción de un puñado de títulos exclusivos (de factura brillante, por otro lado).

En el escenario que comienza hoy, la configuración de las dos máquinas es básicamente idéntica (y muy similar a la de un PC), así que los desarrolladores lo tendrán más fácil para aprovecharla desde el primer minuto. Detalles como que la primera hornada de juegos funcionen a 1080p en PS4 y no en Xbox One es un buen indicador del buen trabajo que han hecho los ingenieros de la casa japonesa, aunque todavía es muy pronto para conocer hasta dónde se puede llegar en los próximos años.

Conoce a tu público
Desde el minuto uno, Sony ha dejado muy claro que PlayStation 4 es una máquina para jugar que, además, puede hacer otras cosas. Mientras Microsoft intenta vender su consola como un centro multimedia, los japoneses han decidido entregar la consola en un kit muy básico y dejar a los usuarios que decidan si quieren añadir un sistema de reconocimiento facial o no.

Desde la presentación de Xbox One, Microsoft se ha visto obligada a rectificar varias veces en temas tan importantes como el mercado de segunda mano o la necesidad de mantener la consola conectada a Internet. La línea argumental de Sony nos ha parecido más sólida y alejada de la bravuconería de los meses previos al lanzamiento de PS3.

En otro guiño clarísimo al sector más hardcore, las posibilidades de capturar pantalla o compartir en vídeo nuestras partidas, el juego remoto en PS Vita o la ausencia del bloqueo regional son solo algunos de los aspectos que ya comentamos en este artículo hace unos meses.



La experiencia online es fundamental
Con la pasada generación, el juego online ha llegado al salón. Sí, es cierto que con PS2 y Xbox también se podía jugar en Internet pero seguro que estáis de acuerdo en que la pasada generación ha sido la confirmación de que Internet es clave en cualquier consola.

En PlayStation 4 el juego online será de pago; Sony tiene claro que es muy complicado ofrecer una experiencia similar a la de su rival sin que los usuarios pasen por caja y, además, ofrece todo el valor añadido del exitoso programa PS Plus (que Microsoft ha intentado imitar a posteriori con Games with Gold). Los gravísimos problemas de seguridad que afectaron a PS3, los continuos “cortes por mantenimiento” y los problemas de saturación deberían ser parte del pasado.
 

pelmazo

Lanero Activo
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18 Ago 2012
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73
por fín dejaron de criticar a ps4, cuando salió la xbox360 el 30% de las consolas fallaban, y nadie decía nada
 

redfactor

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10 Mar 2010
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creo que fallaban más del 30%, como un 65% se dañaban por recalentamiento y eso era super grave
 
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