Rechazo a la guerra en el Líbano

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segan

Lanero Reconocido
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11 Abr 2004
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Llevando el orden de las ideas, el punto de swoko no esta errado, pero tampoco tiene la razón... el efecto colateral en una guerra es que la población civil que no desea involucrarse en el conflicto pues debe "desplazarse" de sus sitios de origenes para escapar. Sin necesidad de salir al extranjero miramos como durante mas de 40 años la guerrilla acosa a poblaciones de todo tipo y las mantiene de un lado al otro por todo el país. Y como dice POZZETA, es cierto, pero tambien se debe a la gran mayoria ya no encuentra motivos para volver a sus sitios de origen, la vida se les hace mas facil en la ciudad, etc, etc (Si ya lo sabre que trabajo con ellos 4 dias a la semana)...
 
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§en§ei Ħaφnu§

Guest
swoko dijo:
Yo acepto que ALGUNOS judíos y algunos árabes quieren vivir en paz. Pero si lo judios no necesitan estado nacional, pues no veo porque los palestinos si.
Según los derechos del hombre, todos tenemos derecho a una nacionalidad, a tener una nación y un territorio. Sin embargo, debido a que los judíos tienen una larga historia de diáspora, muchos de ellos piensan que su territorio es la Torá y su nacionalidad es su pacto con Dios, y por eso dicen que los judíos no necesitan un estado. A otros sencillamente les parece (y digo yo que con justa razón) que es una estupidez y una atrocidad tanto derramamiento de sangre para expulsar a los palestinos de su tierra con el único objeto de crear un estado al estilo gringo, que no es representativo de la cultura judía ni de su tradición histórica. Por ello, son anti sionistas. Otros defienden la existencia del estado de Israel, pero no su política de guerra.

Los palestinos por su parte, tenían su nación y su territorio y los sacaron de ahí por cuenta de una alianza amañada entre sionistas judíos y cristianos, pensada para beneficiar económica y estratégicamente a las potencias de occidente, manteniendo desestabilidaza la región luego de que cayera el imperio británico (que fue el que promovió la creación del estado de Israel al acabar la primera guerra mundial). A cuenta de eso, el pueblo palestino ha sido desterrado, perseguido y masacrado por los que apoyan una guerra económica y política contra oriente. Sin embargo, en Israel y en muchos lugares del mundo, miles de judíos anhelan la paz y están en contra de las políticas del gobierno israelí, que en últimas está sirviendo a los intereses de Washington. No son algunos, son organizaciones de judíos antisionistas en todo el mundo, incluso en Israel.

Jean Bricmont, escritor y profesor de física teórica en la Universidad de Louvain, intelectual comprometido, publicó el libro Imperialismo humanitario. Derechos humanos, derecho de ingerencia, ¿derecho del más fuerte?, y a propósito del mismo dió esta entrevista donde afirma:
Los occidentales no comprenden que la naturaleza del conflicto israelí-palestino va mucho más allá de las fronteras de Israel o de Palestina por una razón muy simple: lo que los europeos han hecho, es hacer pagar a los árabes por los crímenes cometidos por los europeos contra los judíos. Las cosas se pueden resumir diciendo que no crearon un Estado judío en Europa, para compensar las desgracias sufridas por los judíos en Europa, no sólo porque los sionistas querían un Estado en Palestina, sino porque esta última estaba poblada por árabes, considerados en ese tiempo como carentes de todo valor. Desde entonces, no se ha reconocido jamás la raíz del conflicto, se han sumado otros conflictos al conflicto inicial, se ocupan territorios, etc. En realidad, las cosas se han agravado y existe una ceguera de los occidentales sobre las raíces y la profundidad del conflicto. No hay un niño que crezca en Rabat, incluso si están tan lejos de Palestina, que no sepa que si Israel fue creado en el sitio en el que se encuentra, es porque los europeos lo han hecho, judíos y no-judíos, que se creían más civilizados que árabes como él, y eso es difícilmente tolerable. Es una dimensión del conflicto que es mucho más profunda que lo que se comprende en general en Occidente. [...]

Desde el comienzo de la era colonial, existe fundamentalmente en Occidente una ideología según la cual, porque somos países civilizados, más respetuosos de la democracia y de los derechos del hombre, más desarrollados, más racionales, más científicos, etc., tenemos derecho a cometer monstruosidades contra países que consideramos como menos civilizados. El cristianismo, la misión civilizadora de la república, la carga del hombre blanco donde los ingleses, han servido sucesivamente de justificación ideológica para crímenes abominables. En la actualidad, la ideología que tiende a remplazar todo eso, es la ideología de los derechos humanos y de la democracia. Esto no conduce forzosamente a la guerra, pero abarca otras formas de acción, como el embargo contra Irak, o contra Cuba, y otras sanciones, que son aceptadas porque van dirigidas contra regímenes horribles, o que supuestamente lo son. La izquierda debería considerar lo que dicen las cumbres de los países del sur, o de los países no-alineados, que se han opuesto a todas esas sanciones y que lo dicen de modo muy explícito. Para ellos, ninguna sanción puede ser unilateral y todo debe pasar por la ONU. Los países del sur, que representan a la inmensa mayoría del género humano, no desean en ningún caso una semejante política de ingerencia. [...]

Existen perfectamente medios de combatir al antisemitismo respetando la libertad de expresión; no faltan medios donde expresar puntos de vista criticando al antisemitismo. Además estoy perfectamente de acuerdo en que se critique al antisemitismo pero no es posible hacerlo de modo eficaz si no se distingue radicalmente entre el antisionismo, que consiste en un cierto número de actitudes políticas, y el antisemitismo, que es una forma de racismo. La gente que amalgama las dos cosas piensa que va a librarse del antisionismo difamándolo, al asociarlo con el antisemitismo; el problema es que se puede leer al revés la ecuación antisionismo=antisemitismo, es decir que se puede legitimar el antisemitismo al asociarlo con el antisionismo. Los que practican esta asimilación piensan que van a hacer desaparecer ideas que no les gustan, pero no se dan cuenta en todos los casos de que también pueden legitimar ideas que les gustan menos aún. [...]

Hay que darse cuenta que en Occidente somos los principales responsables de la política de los países occidentales. Cuando vemos políticas en los países del tercer mundo que no nos gustan, hay que comenzar por discutir con la gente que vive allá, pero con las organizaciones representativas de las masas, no con grupúsculos o individuos aislados. Hay que tratar de ver si sus prioridades son las mismas que las nuestras. Por ejemplo, la gente de a pie en Latinoamérica no ve a Cuba de la misma manera que en Francia, donde cuesta decir algo bueno sobre Cuba, pero en Latinoamérica es bastante popular. Una persona como el primer ministro de Malasia, Mohammed Mahatir, es demonizada en nuestro país (por antisemitismo), pero lo que ha dicho es sin duda relativamente popular en los países musulmanes (y no simplemente por el antisemitismo). Existe una extraordinaria conciencia tranquila occidental que consiste en decir: “Esa gente son dictadores, o musulmanes fanáticos, extremistas, etc.”, que permite ignorar y no escuchar lo que piensa una gran parte del género humano. Espero que el movimiento altermondialista instituya canales que permitan una mejor comprensión de los puntos de vista del sur.

swoko dijo:
Además mi punto es que para mi NO son refugiados ni desplazados, en todas las guerras hay esa clase de desplazados [...] un país decente los absorbe y ya.

QUé hacen los árabes por los "refugiados" de palestina? refugiados de 40 años.... nada. para ellos mejor, tienen terroristas suicidas sin nada que perder.
Los libaneses han recibido y tratado a los palestinos como hermanos, por ejemplo, y en retribución, los refugiados palestinos mostraron amplia solidaridad con los libaneses durante los ataques israelíes. Estoy hablando de los pueblos, de cómo la gente se ha dado la mano unos a otros. Otra cosa son los gobiernos mezquinos de Israel y de varios países árabes que sólo han utilizado a los palestinos para su propio beneficio.

Ahora bien, no sólo los palestinos están como refugiados en otros países, sino que han sido sometidos a vivir en guetos dentro de su propia tierra, Palestina. Los israelíes los llaman campos de refugiados, pero son más campos de concentración. Los israelíes están negando el derecho a la autodeterminación de un pueblo y lo están persiguiendo para exterminarlo, lo que se llama genocidio y está tipificado como crimen de lesa humanidad, además de otras múltiples violaciones al derecho internacional que han venido cometiendo en los últimos años contra libaneses y palestinos.
segan dijo:
el efecto colateral en una guerra es que la población civil que no desea involucrarse en el conflicto pues debe "desplazarse" de sus sitios de origenes para escapar. Sin necesidad de salir al extranjero miramos como durante mas de 40 años la guerrilla acosa a poblaciones de todo tipo y las mantiene de un lado al otro por todo el país. Y como dice POZZETA, es cierto, pero tambien se debe a la gran mayoria ya no encuentra motivos para volver a sus sitios de origen, la vida se les hace mas facil en la ciudad, etc, etc (Si ya lo sabre que trabajo con ellos 4 dias a la semana)...
Entonces sabrás que ni son desplazados por voluntad propia, ni llegan a una vida mejor, ni reciben toda la atención que necesitan por parte del estado que es suyo. Imaginemos ahora cómo son tratados cuando tienen que atravesar las fronteras y llegar a otro país que no quiere que le achaquen los líos de otros.
 

swoko

Lanero Reconocido
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12 Dic 2003
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A mi ese tema de la "conspiración" cristiano sionista para armar el estado de Israel no me suena. Primero que todo a los judíos no los querían en ninguna parte, es más cuando estaban tratando de escapar de Alemania porque sabían lo que se les venía pierna arriba no les daban visa para ingresar a Inglaterra o a Estados Unidos. Y el regimen de Vichy era feliz masacrando judíos, eran hasta mejores que la gestapo.

Ahora, aunque el Holocausto ayudó para que la opinión pública aceptara la idea de un estado nacional Judío en palestina, eso se venía desde mucho antes, primero que todo ha existido presencia ininterrumpida en palestina de judíos siempre, a veces más, a veces menos, pero siempre. Y desde el austríaco que empezo con el sionismo como en 1880 hasta la declaración Balfour en 1917 se sabía que los judíos en algun momento iban a estar allá.

Además me parece absurdo decir que o judíos no quieren un pais sino que su país es la Torá, pero que en cambio los palestinos si deben tener un país. Para mí ambos necesitan tener uno cada uno en su lado y todos felices. Y originalmente se pensaba que así fuera, y si Israel ha aumentado su territorio en por 4 guerras, CUATRO guerras de exterminio en las que los árabes los querían acabar. Israel no tiene "profundidad estratégica" al contario que un país como Irán, por ejemplo si a este último lo atacan, pues se repliega y devuelve el golpe; Israel tiene partes como de 50 Km de ancho, un ataque coordinado parte el pais en dos y lo acaba.

Hubo guerras en las que Egipto lo atacó por el sur, Siria por el norte y Jordania por el centro y aun así salió vivo... entonces quienes son los que quieren acabar con un pueblo?

Yo no acepto muchas cosas de los judíos, acepto que la están embarrando en muchas cosas, pero no me creo ese cuento de que los pobres palestinos son unas peritas en dulce. Repito, Israel hace muchas cosas mal, de pronto algunas por instinto de supervivencia, pero los que odian a israel con el alma son los árabes, habrá algunos decentes que no, pero el 99% votarían porque Irán le mandara bombas atómicas. Y eso no es de ahora, ni es por lo del Líbano, es de siempre.
 

Otolap

Lanero Reconocido
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9 Ago 2005
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swoko dijo:
...pero los que odian a israel con el alma son los árabes, habrá algunos decentes que no, pero el 99% votarían porque Irán le mandara bombas atómicas. Y eso no es de ahora, ni es por lo del Líbano, es de siempre.

Yo creo que no son solo los arabes , es casi todo el mundo el que odia (aclaro) no al pueblo judio sino su politica exterior , incluso algunos judios repudian esta politica interna , creo que el odio por una raza como tal quedo en la 2da guerra mundial y son mas bien pocos los que piensan asi pero el "odio" es mas ahora por la serie de atrocidades que cometen :cansado:...
Vamos!!!que hacer parir a las mujeres en los puestos de control porque sencillamente no les permiten llegar a los hospitales...eso si es una atrocidad :muerto: y todo esto lo unico que fomenta es que los grupos radicales tomen nuevos adeptos o mejor "FANATICOS" de lado y lado :(
Antes de esta INVASION los grupos extremistas en el libano tenian tanto apoyo popular como el que la guerrilla posee en Colombia pero despues de esta INVASION mas de uno los ve como la unica fuerza que es capaz de defenderlos y vengarce por lo que los judios les han hecho.

IMHO
 
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§en§ei Ħaφnu§

Guest
swoko dijo:
A mi ese tema de la "conspiración" cristiano sionista para armar el estado de Israel no me suena.
Por supuesto que la historia es mucho más compleja, no se trata de una simple conspiración, sino del acomodo de ciertas ideas a los intereses de occidente. El apoyo de los cristianos sionistas a Israel no trata de que "amen al pueblo judío", la cosa va más hacia la naturaleza de las cruzadas medioevales: acabar con oriente para extender el dominio de las potencias occidentales. En aquellos tiempos, la Iglesia le decía a los cristianos que el objetivo era salvar a Jerusalén de los infieles, pero hoy todos sabemos que lo que realmente se quería era recuperar territorio perdido hacía siglos, extender lo territorios de los reinos cristianos y de la Iglesia, y así, aumentar el número de fieles que pagaran impuestos y diezmos. Hoy sucede lo mismo, dicen que la idea es salvar al pueblo judío de una exterminación por parte de los árabes, y que hay que salvar al "mundo libre" de la plaga terrorista islámica. Pero la verdad es otra, todo tiene que ver con el poder y el dinero.

Israel sólo es una ficha en ese juego de ajedrez mundial. Ya EUA ha demostrado muchas veces que su apoyo a Israel no es irrestricto, todo depende de lo que EUA obtenga como beneficio. Pero eso sí, mientras Israel le sirva para sus propósitos, seguirá invirtiendo en él. En el artículo Impunidad, de István Ojeda Bello, periodista cubano, se lee:
Se estima que en casi 50 años de existencia del Estado israelí, al menos 108 mil millones de dólares del presupuesto de EE.UU. se han destinado como ayuda a Israel. Esta cifra no comprende los 19 mil millones de dólares en garantías de préstamos a los gobiernos judíos desde 1991 y ni las indeterminadas contribuciones privadas.

Mucho se habla de la influencia del Comité de Asuntos Públicos USA-Israel (AIPAC, siglas en inglés). El mismo es tan determinante que en ocasiones no se trata de simpatía sino de elemental pragmatismo que los congresistas hagan los que el AIPAC dice. En 1989 Morton Kondracke, considerado favorable a Israel dentro del Congreso, afirmó: Israel ya no recibe tres mil millones de dólares al año por afecto. Es por miedo de que te vayas a despertar una mañana y descubras que un oponente tiene 500 mil dólares para presentarse a las elecciones en tu contra.

No obstante al APIAC lo acompañan más de 60 organizaciones, entre pequeñas y grandes, dedicadas a promover los intereses de Israel en Estados Unidos.

swoko dijo:
Ahora, aunque el Holocausto ayudó para que la opinión pública aceptara la idea de un estado nacional Judío en palestina, eso se venía desde mucho antes, primero que todo ha existido presencia ininterrumpida en palestina de judíos siempre, a veces más, a veces menos, pero siempre. Y desde el austríaco que empezo con el sionismo como en 1880 hasta la declaración Balfour en 1917 se sabía que los judíos en algun momento iban a estar allá.
En efecto, el sionismo judío nace en el Imperio Ruso por influencia de la corriente nacionalista europea. Sin embargo el sionismo como tal es mucho más antiguo, y es de origen cristiano. Lo que pasa es que los cristianos sionistas tenían una idea antisemita: la idea de que los judíos formaran un estado en Palestina era que al hacerlo iniciarían el proceso del Apocalipsis, del que sólo se salvarían los cristianos fieles y los judíos que se convirtieran al cristianismo. Fue apenas en la década de 1980 cuando los protestantes de EUA acogieron una nueva idea: judíos y cristianos tienen pactos distintos con Dios, por lo que no será necesario que los judíos se conviertan al cristianismo para salvarse del armagedón. A partir de esa idea es que comienza a gestarse un movimiento masivo de apoyo cristiano a Israel como estado, patrocinado por grupos políticos en EUA a los que, en últimas, les importa un carajo el destino del pueblo judío: ellos sólo están pensando en el petróleo de medio oriente. Mientras Israel sirva como desestabilizador de la zona, los gringos tendrán excusas para invadir países y apropiarse de sus recursos petroleros. Todo esto está más amplio y con enlaces en mis post anteriores.

swoko dijo:
Además me parece absurdo decir que o judíos no quieren un pais sino que su país es la Torá, pero que en cambio los palestinos si deben tener un país. Para mí ambos necesitan tener uno cada uno en su lado y todos felices.
Precisamente, muchas comunidades tanto judías como palestinas apoyan la idea de la convivencia pacífica, y organizan campamentos de verano donde jóvenes y niños de ambas culturas estrechan lazos de amistad. De hecho, la Autoridad Palestina ya ha hablado reiteradamente de que aceptará a Israel como estado y convivirá con él en cuanto le den autonomía a Palestina y la reconozcan a su vez como estado.

Para conocer más sobre el movimiento judío antisionista, los invito a visitar la página de Judíos Unidos contra el Sionismo (NETUREI KARTA). Allí, en el documento Judaísmo, una alternativa al Sionismo, expresan:
Abraham, el antepasado mutuo de los judíos y de sus primos arábigos, esta descrito por Efrón en la Biblia como “un príncipe de Dios entre nosotros (Génesis 23:5)”. Por cuanto que la persona no vive en aislamiento, una de las metas de la persona verdaderamente religiosa es llegar a un grado de devoción capaz de evocar la alabanza de todos los hombres y su deseo a imitar su piedad.

Desde los días de Abraham, esta ha sido la única misión del pueblo judío. [...] Durante todas las épocas, los judíos vivieron una humilde, santa existencia , en paz con todos los hombres y sirvieron como ciudadanos leales y cooperativos en las naciones en donde habitaban.

Hace cien años, un judío, alejado de su fe y en total ignorancia de sus creencias básicas, comenzó el movimiento ahora conocido como sionismo. Sus más tempranos seguidores fueron reclutados de las filas de judíos que previamente habían abandonado su fe. [...]

Nuestra posición es la del Talmud y del Midrash que explícitamente prohíbe intentos prematuros para acabar con el exilio. Realmente, nos es dicho que es metafísicamente imposible de que haya un real cese de hostilidades mientras que los judíos se encuentren violando los términos del exilio. [...]

La Tierra Santa es un regalo Divino condicional. Es un lugar apartado para la veneración de Dios. Pero fue dada condicionalmente. La Biblia profetizó que si “los hijos de Israel” fallaran su misión espiritual, serían desterrados de su tierra y mandados al exilio. Este castigo del exilio duraría hasta que el Señor en Su misericordia, vea conveniente acabar la historia como la conocemos, anunciando la era Mesiánica – un tiempo de fraternidad y paz universal. [...]

Realmente, a pesar de miles de años de exilio, frecuentes exclusiones y persecuciones, ningún judío sugirió que la tierra Santa debe de ser retomada por la fuerza de las armas. El exilio fue, realmente, un estado físico. Sin embargo, fue totalmente causado y perpetuado por fuerzas espirituales. Entonces, los únicos medios de acabar el exilio y de llegar a la prometida era de paz y fraternidad universal fueron y son espirituales. [...]

El intento de explicar el exilio en términos de este mundo no es simplemente un error de doctrina o una distorsión de la historia judía. Esto es algo que golpea en el centro de la fe judía. [...]

Trágicamente, dos eventos colisionaron para nublar las anteriores, alguna vez universalmente reconocidas verdades entre el pueblo judío. Primero, el exilio se prolongó por cientos y eventualmente por miles de años. Segundo, en el resultado del Iluminismo, muchos judíos abandonaron una fe basada en la Torá. Entonces, esos judíos que ya no vieron el exilio en términos Divinos, trataron de explicarlo como nada más que el resultado del poderío de este mundo.

En su frustración a causa de la largura del exilio ellos demonizaron a todas las naciones. Según su punto de vista todos los Gentiles siempre odiarían al pueblo judío. Entonces, ellos razonaron, debemos de inmediatamente acabar el exilio por medios políticos y, de ser necesario, por medios militares. De esta forma, nació la religión del Sionismo.

Esto requirió ignorar a los habitantes palestinos del lugar. Cuando esta estrategia se volvió imposible, el movimiento sionista y después estado Israelí buscó caracterizarlos como enemigos irracionales para quienes la conquista militar era solamente su único destino.

Entonces, ambas misiones exílicas (arrepentimiento y servir como una “luz para las naciones”) fueron dañadas por la ideología del Sionismo. [...]

No hay necesidad para los judíos de ser vistos como los enemigos del mundo islámico. No hay necesidad para los judíos de estar siempre acusando a Papas y gobiernos de haberse disculpado insuficientemente por culpas pasadas – reales e imaginarias. No hay necesidad para el judaísmo en basar sus estrategias políticas colectivas en América o en Europa sobre un fundamento de “¿Es bueno para Israel?”, alienando y enojando a sus amigos ciudadanos.

Más allá de estos factores, queda el hecho trágico de que gran parte de la humanidad ve al estado Israelí como el representante del pueblo judío. Entonces, el estado que ha rechazado o, en el mejor de los casos, ignorado a Dios, transmite el mensaje a la humanidad que la esencia del judaísmo es un nacionalismo secular.

Más aún, el reclamo de Israel de representar a los judíos del mundo vincula a todo nuestro pueblo a los actos de violencia del estado en contra del pueblo Palestino. Esta es una frustrante y vergonzosa mentira. Nada puede estar más alejado de la realidad. Muchos judíos en la Tierra Santa y alrededor del mundo están terriblemente adoloridos y preocupados por el sufrimiento y persecución del pueblo Palestino. [...]

Las afirmaciones Sionistas de haber resuelto la “cuestión judía” por medio de “acabar el exilio” han probado ser un total fiasco. En cualquier caso, la afirmación de los Sionistas de haber creado un refugio seguro para los judíos es obviamente falso. La verdad es que Israel hoy, sea gobernado por “palomas” o por “halcones” es el lugar más peligroso en el mundo para los judíos. Esto es lo que debía de esperarse, siendo la creación de Israel un acto de desafío en contra de las instrucciones del Creador. [...]

Nuestra posición es la única ofreciendo una alternativa real para el actual estado de cosas. Judíos Anti – Sionistas creen que el único camino para la paz en el Medio Oriente, el único medio para los judíos de cumplir su papel en el exilio y el único camino para demostrar justicia y bondad a los Palestinos, es una desmantelación total del estado Israelí. Solamente entonces, con la soberanía transferida totalmente al gobierno Palestino, una verdadera paz va a ser obtenida.
Hace poco decía un palestino en un especial de noticias de la CNN que "los palestinos estamos dispuestos a aceptar que nuestro país tenga el 25% de su territorio original, y aceptar la existencia de Israel, con tal de vivir en paz, pero los israelíes insisten en destruirnos". Este tema está amplio y documentado con enlaces en el artículo que da inicio a este foro.

En lo personal, nunca he dicho que los judíos no necesiten un país y lo palestinos no, sólo he expuesto que los judíos antisionistas de la diáspora consideran que atenta contra su dios, su tradición y contra el destino de su pueblo, la creación de un estado en Palestina, que no obedece a la tradición judía sino a los preceptos de estado democrático nacidos con el nacionalismo europeo del siglo XVIII (revolución francesa), y que además, ha significado múltiples guerras y con ellas, un innecesario derramamiento de sangre. Ellos aseguran que el estado de Israel no representa los intereses judíos y que el sionismo no representa al pueblo judío. Manuel Salgado Tamayo, profesor de la Universidad Central y ex Vicepresidente del Congreso Nacional del Ecuador, en su artículo El proyecto sionista: convertir Palestina en cárcel y cementerio afirma:
Hacen mal los que, desde un conocimiento superficial de la historia, dicen que el problema árabe - israelí es un conflicto religioso. Comprenden mal el sentido de la historia los que acusan de la conducta vituperable de los sionistas a los creyentes y al pueblo judío. Los sionistas son un grupo político que ha traficado con el Holocausto para "justificar las atrocidades cometidas en la defensa de sus intereses". En 1897, en la Conferencia de Montreal, la personalidad judía más representativa de América, el Rabino Isaac Meyer Wise, hizo votar una moción en la que se oponía a la lectura política y tribal de la Biblia que hacía el sionismo, así como a la creación de un Estado judío. Martín Buber, una de las grandes voces místicas del judaísmo, no cesó, hasta su muerte en Israel, en oponerse al sionismo político que contradecía la esencia espiritual del judaísmo. El profesor Judas Magner, Presidente de la Universidad Hebraica de Jerusalén desde 1926, consideraba que la creación de un Estado judío en Palestina conduciría a una guerra con los árabes. Albert Einstein, el científico más prestigioso del siglo XX, que también era judío, condenó la propuesta del sionismo en 1938:

"Sería más razonable alcanzar un acuerdo con los árabes sobre la base de una vida común pacífica que crear un Estado judío. La conciencia que tengo de la naturaleza esencial del judaísmo tropieza con la idea de un Estado judío dotado de fronteras, con un ejército, y con un proyecto de poder temporal, por modesto que sea. Temo los perjuicios internos que el judaísmo sufrirá en razón del desarrollo en nuestras filas, de un nacionalismo estrecho. Nosotros no somos ya los judíos de la época de los Macabeos. Volver a ser una nación, en el sentido político del término, equivaldría a apartarse de la espiritualidad de nuestra comunidad que hemos recibido del genio de nuestros Profetas."

En honor y por respeto al pueblo judío hay que decir que en todos los actos criminales contra los palestinos, como sucede ahora mismo, se han dejado escuchar las voces de protesta y condena de los elementos más representativos y conscientes del pueblo judío. La política de complicidad con el imperialismo, el nacionalismo estrecho, el racismo y el terrorismo son los instrumentos de poder que utiliza el sionismo en el inhumano y salvaje proyecto de "eliminar a los palestinos como pueblo y también a los israelitas como seres humanos", como lo advertía, con indignación y asombro, en l982, el Profesor Benjamín Cohen de la Universidad de Tel Aviv.
Para mi que nunca debió crearse el estado de Israel en Palestina (quizás debieron darle a los judíos la mitad de Alemania, mejor). Pero ahora que el daño ya está hecho, pienso que el asunto no está en si debe existir Israel como estado o no. El punto está en que los palestinos tienen derecho a tener su estado palestino en su propia tierra, Palestina, y ya que allí está el estado de Israel y que hay voluntad entre los dos pueblos por vivir en paz, los dirigentes de lado y lado deben luchar por la convivencia pacífica de ambos estados. La excusa de luchar contra el terrorismo es vacía y sin sentido si se tiene en cuenta que los primeros actos de terrorismo en Palestina fueron cometidos por los judíos, cuando masacraron hombres, mujeres y niños palestinos y pusieron bombas en el mismo Irael para desestabilizar la región y forzar a una guerra a gran escala. El terrorismo judío en Israel vine de principios de la década de 1930, mientras el terrorismo palestino se inicia hacia finales de la década de 1960.

swoko dijo:
Hubo guerras en las que Egipto lo atacó por el sur, Siria por el norte y Jordania por el centro y aun así salió vivo... entonces quienes son los que quieren acabar con un pueblo?
Manuel Salgado nos dice que
El pueblo judío, que vive todavía repartido por los senderos de Israel y el Mundo, sabe que los árabes palestinos, aún siendo una abrumadora mayoría, convivieron pacíficamente con un puñado de ellos durante miles de años. El pueblo judío sabe que en los pogroms y en todas las pesadillas antisemitas jamás tuvieron responsabilidad alguna los árabes palestinos. Los creyentes judíos conocen perfectamente a sus enemigos y victimarios que hoy se ocultan en la extrema derecha del mundo y en los grupos neofascistas y xenofóbicos de América del Norte y Europa. [...]

Cualquier persona medianamente culta sabe que la Palestina histórica y Jerusalén fueron el centro de irradiación de las tres grandes religiones monoteístas del mundo: el cristianismo, el judaísmo y el islamismo. Sobre esa porción de la "Media Luna de las Tierras Fértiles" se produjo, en la antigüedad, un tráfago de pueblos y hombres que determinó el cautiverio y la posterior diáspora del pueblo judío. Entretanto, durante dos mil años, los palestinos hicieron de la tierra sagrada el fundamento de su nacionalidad. Allí construyeron laboriosa y amorosamente los fundamentos de su cultura material y espiritual. Los gobernantes del Imperio Otomano lo sabían. Gran Bretaña, transformada en potencia Mandataria, por la Sociedad de Naciones, entre 1922 y 1947, lo sabía. La ONU, desde su fundación, conocía perfectamente esa historia. Fueron los compromisos de los ingleses con los sionistas, condensados en la Declaración de Balfour de 1917, los que alentaron "el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío" e impidieron la independencia nacional Palestina. Todos los territorios colocados bajo el Mandato inglés obtuvieron su independencia, menos Palestina. Entretanto, desde 1920 los sionistas echaron a andar su proyecto colonial. No siempre pensaron en hacerlo en Palestina. Los propios sionistas mencionaron, entre otras territorios: Argentina, el Africa Oriental y el Congo. No se trataba de recuperar la Patria, como ahora se dice. Theodor Herlz, el ideólogo y fundador del sionismo, escribió al traficante colonial Cecil Rodes, el 11 de enero de 1902, una carta en la que le consultaba sobre su proyecto de fundar el Estado judío: "Le ruego que me envíe un texto en el que diga que ha examinado mi plan y que lo aprueba. Si se pregunta por qué me dirijo a Ud., Sr. Rodes, le diré que es porque mi programa es un plan colonial". El proceso de colonización judía de Palestina se aceleró durante las campañas de persecución y muerte desatadas por Adolfo Hitler. Gran Bretaña y su Primer Ministro Churchill tuvieron que soportar la oleada terrorista desatada por los sionistas contra los árabes palestinos y los británicos. Churchill que había apoyado a los sionistas declaró en la Cámara de los Comunes:

"Si nuestras ilusiones respecto del sionismo han de terminar en el humo de las pistolas de los asesinos y nuestros afanes por un futuro han de dar origen a un nuevo grupo de pistoleros dignos de la Alemania nazi, muchos como yo tendrán que recapacitar sobre la posición que hemos mantenido con tanta constancia y durante tanto tiempo. Si ha de haber esperanza de un futuro pacífico y satisfactorio para al sionismo, deben cesar esas inicuas actividades y eliminar de raíz a los responsables de ellas".

swoko dijo:
Israel hace muchas cosas mal, de pronto algunas por instinto de supervivencia, pero los que odian a israel con el alma son los árabes, habrá algunos decentes que no, pero el 99% votarían porque Irán le mandara bombas atómicas. Y eso no es de ahora, ni es por lo del Líbano, es de siempre.
Esa es una visión sesgada, fruto de la propaganda desinformativa de los mismos sionistas. Pero veamos por qué las cosas están como están. En el artículo Por qué Israel se volvió un estado nazi se hace un resumen de la historia:
La construcción del muro que separa Israel de los Territorios Ocupados de Palestina es, con ochenta años de retraso, la realización material de una vieja doctrina sionista, cuya expresión más extrema sostiene que la paz con los palestinos será siempre imposible.

Durante treinta años, los primeros inmigrantes judíos a Palestina ignoraron o soslayaron el problema central de la propuesta del sionismo: la naturaleza de las relaciones entre la Yishuv (la comunidad hebrea de Palestina) y la población nativa, a la que de un modo u otro iban a desplazar. [...]

La violencia ya ensangrentaba en esa misma época [1919] el mandato británico en Palestina y la Secretaría de Colonias recibió en Londres sendos informes de sus máximos responsables en la región: el de la Seguridad, general Clayton, comunicaba: “El antisionismo que hay en la zona va en aumento y, por mucha propaganda que se haga solicitando tranquilidad a los árabes, los esfuerzos están condenados al fracaso”. El general Louis Bols, administrador de Palestina, informaba: “El 90 % de los habitantes de Palestina es totalmente antisionista. Este sentimiento agrupa a cristianos, musulmanes e, incluso, una cantidad nada despreciable de judíos (no ashkenazis)”.

Así, la mayoría de los altos dirigentes sionistas estaba convencida de que sería indispensable la violencia para construir el Estado Judío, aunque pocos lo expresaban públicamente.

Fue el fundador de la derecha sionista, Vladimir Zeev Jabotinsky [...], quien primero se atrevió a tomar el toro por los cuernos en un artículo titulado Sobre el Muro de Hierro (Nosotros y los árabes) que causó una profunda impresión entre los judíos de Palestina. [...] Jabotinsky concluyó que “un acuerdo voluntario entre nosotros y los árabes de Palestina es inconcebible hoy y en un futuro predecible”.

La razón era que los palestinos veían a su país (que era también el de sus antepasados) como su patria y deseaban seguir siendo sus únicos dueños. Burlándose de la actitud desdeñosa de muchos sionistas hacia los árabes, Jabotinsky les recordó que “no son una chusma sino un pueblo vivo. Y un pueblo vivo sólo claudicará en asuntos vitales cuando haya perdido toda esperanza de quitarse de encima a los invasores”.

Advertía que los árabes no eran tontos a los que se pudiera engañar con versiones dulcificadas de los verdaderos objetivos sionistas, ni una tribu mercenaria que abandonara sus derechos a cambio de ventajas económicas. Preveía que los palestinos se opondrían con toda energía al proyecto sionista de “convertir Palestina en la Tierra de Israel”. [...]

Razonaba, finalmente, que mientras se tratara de dos fuerzas más o menos equilibradas no había posibilidad de acuerdo pacífico. Sólo cuando una poderosa fuerza armada y su efecto defensivo y disuasor les convenciera de que era inútil resistirse, los árabes estarían dispuestos a ceder y firmar acuerdos pacíficos con los judíos. [...]

Como algunos sionistas moderados criticaran ácidamente aquella descarnada propuesta, tildándola de inmoral, Jabotinsky, en un segundo artículo, les exhortó a que se pusieran de acuerdo previamente sobre si el sionismo y sus planes eran un fenómeno negativo o positivo desde el punto de vista moral. Si se trataba de un movimiento apoyado en la justicia, triunfaría “sin que importe el consentimiento o el rechazo de los otros”.

Contra estos planteamientos fascistas se creó, en 1925, Brit Shalom (Alianza de Paz), organización minoritaria que representaba la mejor tradición humanista judía. Proponían un acuerdo con los palestinos para crear un Estado binacional, puesto que parecía imposible marcar en el territorio de Palestina un área para los judíos sin desposeer al mismo tiempo a los árabes. Brit Shalom ponía la moralidad por encima de todo y advertía que por el camino que iba “el sionismo se deteriorará hasta convertirse en un chauvinismo absurdo” [...]

En 1919, el Ejecutivo Sionista le encomendó [a Jabotinsky] la organización de la Haganá (defensa), fuerza paramilitar para la defensa de la Yishuv. Para ello, reunió a varios ex camaradas de la Legión Judía y a miembros de las asociaciones deportivas Macabi (Macabeos). En poco tiempo pudo disponer de un mínimo grupo operativo, que cumplió un papel eficaz en defensa de los residentes judíos que desde comienzos de siglo se habían ido instalando en Palestina, durante los levantamientos árabes antisionistas de los años veinte. [...]

En 1923 creó BETAR, una organización calcada del modelo nacionalsocialista alemán que tanto admiraba, con toda su parafernalia de uniformes militares, camisas pardas, correajes, disciplina castrense, exaltación del heroísmo y de la violencia, eslóganes incendiarios como “Con fuego y sangre Judea renacerá” o “No hay ley ni justicia ni Dios en el cielo. Sólo una ley que decide y sobrepasa a todas: la ocupación judía de la tierra”.

Dos años más tarde, Jabotinsky fundó el Partido Revisionista, origen de la derecha israelí, que reivindicaba para el futuro Estado judío todo el territorio del Mandato entregado por la Sociedad de las Naciones a Gran Bretaña (incluía ambas orillas del río Jordán). Y, por supuesto, pugnaba por el abandono de la política de moderación impuesta por la Histadrut a la Haganá. [...]

Después de la Revuelta Árabe de 1936, Ben-Gurion llegó a las mismas conclusiones que Jabotinsky trece años antes: los palestinos eran un movimiento nacional que por su naturaleza resistía y se opondría con todas sus fuerzas a la presencia sionista en su tierra. Por eso Ben-Gurion creía ahora que los árabes seguirían combatiendo a los sionistas mientras les quedara alguna brizna de esperanza de evitar que se apoderasen de su país.

“Nosotros y ellos queremos lo mismo: Palestina”, confesó abiertamente. “Si yo fuera árabe me alzaría contra la inmigración (judía), responsable en el futuro de entregar el país” a un gobierno sionista. [...]

[En 1930] un grupo de oficiales descontentos con la moderación, abandonó la organización y fundó la IRGUN BET, una banda terrorista con una estrategia agresiva y amoral que no ponía límites a sus actuaciones. [...] Un sector para el que todo esto era aún demasiado “blando” se escindió de la Irgun (Begin) y fundó la BANDA STERN (Shamir), cuyos métodos de terror sobrepasarán en violencia y desatino a los de la organización madre.

Salvo un breve período de enfrentamiento entre la Haganá y sus dos desprendimientos, los tres grupos actuaron de consuno durante los enfrentamientos que precedieron a la Primera Guerra Árabe-Israelí de 1948. Las mayores atrocidades perpetradas conjuntamente por los sionistas contra la población civil palestina -como la masacre de Deir Yassin- fueron llevadas a cabo por la Irgun y la Banda Stern bajo el paraguas de la Haganá. El terror desatado por las fuerzas sionistas, que provocó la huida de 700.000 palestinos de sus tierras, fue eficazmente practicado por las tres fuerzas.

En 1948 la Haganá, el principal muro de hierro, se convirtió en la Fuerza de Defensa de Israel (FDI), el actual ejército del Estado judío. La Irgun y la Banda Stern fueron disueltas y sus miembros se integraron en las fuerzas armadas israelíes. Años más tarde, los dirigentes de las tres organizaciones que constituyeron la FDI llegarían a los más altos cargos políticos del Estado de Israel. David Ben-Gurion, Menahem Bejín y Yitzhak Shamir fueron primeros ministros. [...] La política israelí del muro de hierro, es decir, la construcción y mantenimiento de un poderoso ejército -dotado de armamento nuclear desde hace más de dos décadas- ha sido continuada durante 55 años, resultando muy eficaz para proteger al Estado judío de los reclamos de los damnificados.

En la práctica, la doctrina del muro de hierro sufrió transformaciones no previstas por Jabotinsky. Shamir, por ejemplo, la llevó al extremo de tomarla como justificación del mantenimiento del statu quo con los palestinos. “Para él -dice el historiador israelí Avi Shlaim, profesor de Relaciones Internacionales en el St. Anthony College de Oxford- el muro de hierro era el baluarte contra el cambio, un instrumento para mantener a los palestinos en el estado de permanente sometimiento a Israel”.

La historia ha demostrado que Jabotinsky tampoco estaba en lo cierto al pensar que el muro de hierro militar y su “efecto disuasorio” acabaría poniendo de rodillas a los palestinos... por lo menos, hasta ahora.

Pocos dudaban hasta ahora de la invencibilidad de Israel, pero los árabes de Cisjordania y Gaza han encontrado otros métodos para oponerse al opresivo aparato militar de sus enemigos. La intifada fue una invención que Jabotinsky no pudo prever, y el terrorismo suicida de los sectores más beligerantes del movimiento palestino constituye un arma que -si bien impide cualquier intento de paz, coincidiendo en ello con los elementos más agresivos del sionismo y de sus aliados incondicionales- crea un estado permanente de guerra e inestabilidad para Israel, que sus desproporcionadas respuestas militares no logran erradicar. La situación aparece dominada -sin solución de continuidad desde hace ya más de un siglo- por el primitivo paradigma de las etnias semíticas: “ojo por ojo, diente por diente”. [...]

De la frontera de Gaza con Israel comenzó a levantarse en 1994 un valladar formidable, compuesto por alambre de púas tendido en espiral y fijado por fuertes postes de hierro; tras él, una franja de arena, rastrillada todos los días para detectar huellas de alguien que la hubiera pisado. A continuación, una alta malla metálica dotada de sensores, observada por cámaras de televisión y controlada por altas torres metálicas donde se registra cualquier roce, aunque fuera el choque de un pájaro, y se siguen las imágenes que transmiten las cámaras de televisión. Tras ese obstáculo comienza el territorio de Israel, con una nueva superficie de arena, también rastrillada a diario, y una nueva alambrada de púas tendida en espiral y sólidamente fijada al terreno.

El primer ministro Yitzhak Rabin justificó su construcción como medida de seguridad para salvar el proceso de paz de Oslo, amenazado por los terroristas. Si bien no logró esto último, el vallado resultó plenamente satisfactorio: desde su inauguración en 1995, nadie ha logrado franquearlo.

Benjamín Netanyahu, uno de los responsables del fracaso de Oslo, tomó ejemplo y, tras los acuerdos de Hebrón (15-1-1997) decisió levantar su muralla para proteger a los 450 colonos que se quedaron en aquel asentamiento, rodeado por 400.000 palestinos. Alambradas, postes de hierro y cemento y un alto muto de hormigón separan a ambas comunidades, aunque no impiden las pedradas de la intifada, que son más una provocación que un daño, dada la altura del obstáculo y la distancia de sus objetivos. [...]

Como el portentoso aparato militar de las FDI, pese a la utilización sin ambages del terrorismo de Estado, no era suficiente para controlar la resistencia civil de los palestinos, el gobierno de Sharon comenzó en 2002 a levantar un muro de separación que discurría sobre la Línea Verde, la frontera entre Israel y los Territorios Ocupados de Cisjordania.

Cuando esté terminada, alcanzará 350 km de longitud y su altura, según tramos, los 8 metros. Del lado palestino comprende una espiral de alambre de púas fijado a postes de hierro u hormigón; después una zanja, insalvable incluso para vehículos todoterreno; luego, una pista cubierta de arena donde se detectan las huellas de cualquier paso, recorrida por patrullas militares israelíes; a continuación una valla de alambre dotada de sensores y cámaras de vigilancia y, en las zonas conflictivas, cerca de los núcleos de población, muros de cemento interrumpidos cada 300 metros por torres de vigilancia. Ya en territorio israelí, se abre una nueva pista de vigilancia, otra barrera de alambre de púas y más cámaras de televisión. [...]

En el plano legal, conculca la legislación internacional sobre territorios ocupados: desde la resolución 242, 338 y siguientes de la ONU -que urgen la devolución de los Territorios Ocupados- al artículo 47 de la IV Convención de Ginegra -que prohíbe la incautación y la destrucción de la propiedad de los territorios ocupados- o al artículo 52 de la Regulación de La Haya (1907) -que prohíbe a los ocupantes hacer modificaciones en los territorios ocupados-. Ante estas acusaciones, Israel replica que se trata de una medida provisional para proteger la vida de sus ciudadanos. Lo de la provisionalidad nadie puede creérselo, vistos los antecedentes y “su extensión, naturaleza, costo (superior a los 350 millones de dólares) y, en particular su penetración en los territorios palestinos, sugiere que el proyecto tiene una vocación de permanencia”, aseguran en la ONU. Todos los recursos palestinos dirigidos a los tribunales israelíes han sido rechazados. [...]

Moralmente, constituye una conculcación en pleno siglo XXI de numerosos derechos palestinos a la propiedad, al trabajo, a la familia y a la libertad de movimientos y de decisión sobre el propio futuro. El muro ha sido impuesto, aisla pueblos, atraviesa propiedades, separa a los campesinos de sus tierras, descuaja olivares, divide familias, obliga a tramitar permisos de paso que pueden ser denegados o retirados. Ciudades como Qualquilia quedaron convertidas en guetos rodeados de un muro vigilado por militares. ¿No nos recuerdan estos hechos hazañas similares de la Gestapo y las SS en la Europa de los años 30 y 40? ¿Alguna vez pagará Israel las indemnizaciones correspondientes, como hizo Alemania después de 1945?

Económicamente, el muro resulta ruinoso porque limita hasta casi impedirlo el trabajo de los palestinos en Israel. El muro discurre sobre la Línea Verde, pero siempre por dentro de territorio palestino: sólo eso supone 14.000 hectáreas de terreno cultivable, 14 pueblos aislados de sus tierras y 12.000 familias embotelladas entre Israel y el muro que han perdido los mercados para sus productos, dependiendo de las autoridades judías tanto para cruzar el muro como para entrar en Israel. “Los pozos de agua están del otro lado. Tuvimos que construir un nuevo cementerio. Lo único que nos queda ahora es morirnos y enterrarnos aquí”, se lamenta uno de los afectados.
Adjunto fotos de judíos antisionistas en marchas de protesta contra la política de guerra del estado israelí en diferentes partes del mundo.
 

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decimo tercero

Guest
He leido todas las 5 pags.

me parece buena idea de presidente de iran de "transladar" el estado judio a europa o alaska
 

lagarworks

Lanero Reconocido
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1 Feb 2004
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por favor!

decimo tercero dijo:
He leido todas las 5 pags.

me parece buena idea de presidente de iran de "transladar" el estado judio a europa o alaska
JAJAJAJAJAJAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAaaaa
tienes alguna idea de porque israel esta alli y exactamente alli????

PD: si algo tan absurdo fuera posible se escribiria trasladar (sin la n esa)
 
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